Algunos ya los conocéis, otros sólo de oídas. Para los primeros, sirva este post de pequeño recordatorio; para los segundos, de presentación.
Explicar qué es un ROMPEHUEVOS es algo complejo. Humor negro, cinismo, crítica social, cachondeo, libertad de expresión, ironía... Un poco de todo y de todo un poco.
Para muestra, un botón. Ideal para el mes en el que nos encontramos.
AVISO: Si eres un poco cortito de mente, no vas a entender nada.

Jajaja, lo que me pude reír con los antiguos rompehuevos!!! Era una de mis secciones favoritas y siempre deseaba encontrar alguno nuevo al entar en su página. Gracias por publicar este, Ama, espero que no sea el único.
ResponderSuprimirSu siempre admirador.
Hola AM, hace muy poco descubri su web y su blog pero me parece que me he enganchado...
ResponderSuprimirMe gusta mucho la imagen que ha elegido para acompañarlo, muy relacionada con el título. Y, se lo digo como halago (nmo quiero ofenderla) pero me parece que también esta relacionada con que también hay que ser una "gran zorra" para pisar asi unos huevos, jijiji...
Nada me gustaría más que haberte conocido antes...(a Ti y a tus rompehuevos)
ResponderSuprimirAhora... necesito tanto recuperar el tiempo que he perdido que me faltan horas en el día para adorarte.
Y gracias por la "presentación",mi Ama.
Sumiso mamporrero... Interesante nombre. Me hace imaginar claramente la clase de gusano desprovisto de autoestima que debes de ser. Un poco osado, sin embargo, llamandome "gran zorra". No se que te hace pensar que pueda recibir eso como un halago... Seguramente has pecado de simple y bocazas, pero no me cabe duda de que ha sido con buena intención. Lo cierto es que si, en un sentido distinto, hay que ser una gran zorra para pisar así
ResponderSuprimirunos cojones. Y un poco cabrona... también.
Para pisar así unos cojones basta con que Tú seas la propietaria del afortunado esclavo que se ofrece a tus divinos pies,mi Dueña
ResponderSuprimirMe gusta mucho que mi nombre le parezca interesante aunque no me esperaba lo otro que dice y me ha dejado clavado. Creo que ha acertado usted totalmente (se nota que tiene intuición) pero verlo escrito da un poco de miedo, aunque, no se, yo pienso que tengo bastante autoestima. Tampoco me he parado nunca a analizarme por sentirme como siento o que me gusten las fantasias que me gustan. A lo mejor deberia hacerlo. Le doy las gracias por sus palabras y por haber gastado su valioso tiempo en contestarme. Pensaré en lo que me ha dicho...
ResponderSuprimirPerdón por lo de gran zorra, en verdad queria decir eso, cabrona, mala, ya sabe, con lo que duele eso y lo importantes que son los huevos...jejeje
Pero bueno, paro de escribir que al final no va a haber quien me saque de aqui y eso que acabo de aterrizar, jejeje...
Dios...yo ya conocía los rompehuevos de la antigua web pero es que la foto..., haría lo que fuera porque esos huevos fueras los mios y ese pie precioso pisara un poco más fuerte...
ResponderSuprimirComprendo que os guste la imagen de cabecera, pero el interés del post esta en la otra imagen. Es realmente la protagonista, pero vosotros, esclavos de vuestras pollas, os dejáis deslumbrar por la foto en la que mis divinos pies enfundados en unos preciosos zapatos, pisan ese testículo expuesto e indefenso. Y yo, gastando neuronas en bautizar la editorial como ALAPLAYA...
ResponderSuprimirNos has ofrecido un menú tan delicioso con este post que es dificil escoger entre la entrada y el plato principal , además ya sabes como somos tus esclavos,nada nos puede distraer en cuanto apareces Tú en escena.
ResponderSuprimirEn cualquier caso,y dejando aparte que demuestras que te podrías dedicar perfectamente al diseño gráfico,me has intrigado con el tercer fasciculo de la entrega ¿Julia?
Julia, hija del emperador Augusto. Conocida como Julia La Mayor y famosa por su vida lujuriosa y lasciva.
ResponderSuprimirGenial la idea del fascículo.Auténticas Dóminas ilustres. Yo habría sido un bufón patético para Lucrecia Borgia o un esclavo deprimente para Cleopatra, igual que espero ser algún día un gusano servil para Ama Marta.
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